Obesidad: Tipos, Causas y Riesgos para la Salud
La obesidad y sus riesgos
La obesidad es una de las condiciones de salud más dañinas que afectan hoy en día a las personas, y algunos nutricionistas han empezado a referirse a ella como una epidemia en los últimos años. En este artículo veremos los distintos tipos de obesidad, los riesgos de salud asociados a cada uno, y explicaremos el concepto, algo menos conocido, de la "obesidad oculta".
La obesidad se divide generalmente en dos tipos básicos: la obesidad ginoide (de patrón femenino) y la obesidad androide (de patrón masculino). Una persona con obesidad ginoide tiende a acumular grasa en muslos y caderas, junto con un pecho más prominente. Este patrón conlleva, en general, algo menos de riesgo que la obesidad androide, que suele presentarse con piernas relativamente delgadas y un abdomen grande y prominente. Es importante señalar que la obesidad ginoide no se limita a las mujeres, ni la androide a los hombres — cualquiera de los dos sexos puede presentar cualquiera de los dos patrones.
La obesidad de patrón ginoide conlleva un mayor riesgo de:
- osteoporosis
- cálculos biliares
- infertilidad
- cáncer de mama, útero y ovarios
- artrosis
- varices
- celulitis
La obesidad de patrón androide se asocia a un mayor riesgo de:
- diabetes
- enfermedad cardiovascular
- cáncer de colon
- asma
- disfunción eréctil
Y eso tampoco es todo — sea cual sea el tipo, la obesidad también eleva la presión arterial, sobrecarga el corazón y las articulaciones, y contribuye a la aterosclerosis.
Y ahora, esa idea de la "obesidad oculta". Si le preguntaras a la mayoría de la gente qué aspecto tiene una persona obesa, probablemente responderían con una sola palabra, o quizá recitarían una fórmula para calcular el peso ideal. Pero no es tan sencillo. Puede sorprenderte que personas con un peso corporal bastante bajo puedan seguir siendo obesas en un sentido real. Esto se da sobre todo en mujeres jóvenes que siguen una dieta agresiva y poco informada, pierden en el proceso una gran cantidad de masa muscular, y acaban con un porcentaje de grasa corporal superior al 30% pese a un número relativamente bajo en la báscula. Esto es lo que se conoce como obesidad oculta, y suele ser el resultado de una falta de actividad física combinada con una alimentación de mala calidad.
